jueves, 21 de febrero de 2019

Chapter 84 - El Fin


Estos 84 capítulos están dedicados exclusivamente a Carla, a Celina y a Luna, ya que sin ellas, jamás hubieran habido tantos.

Previamente:
Tras que Ignacio lo obligó a acuchillarse, Fabián quedó atrapado en el Limbo donde pretendía controlar el tiempo.

FABIAN

Abrió los ojos, desesperado.
Su cuerpo le resultó desconocido, sin responder a sus funciones motoras principales. Su voz, cuando habló, le pareció la de un extraño. Había estado dos semanas en coma.
Una enfermera lo descubrió y salió corriendo a llamar al médico.

FABIAN: Doctor...
MEDICO: Tranquilícese.
FABIAN: ¿Qué día es hoy?
MEDICO: Es 26 de febrero.

Su pulso se aceleró.

FABIAN: Necesito irme.
MEDICO: No puedo darle el alta.
FABIAN: Usted no lo entiende. Tengo que irme ahora mismo.
MEDICO: No puedo darle el alta cuando trató de suicidarse. Hemos hecho malabares para mantenerlo con vida.
FABIAN: No intenté suicidarme. Necesito irme de aquí...
MEDICO: Primero tendrá una evaluación psiquiátrica. Haremos estudios para ver sus signos vitales y...

Fabián dejó de escuchar en ese momento.
De nada servía convencerlos de que lo dejen partir, así que tendría que escaparse.

FABIAN: De acuerdo. Déjeme usar el teléfono al menos.

Le pasaron su celular. Esperó a hablar cuando se quedó solo.
Marcó el número de Hernán.

HERNAN: ¿Estás vivo?
FABIAN: Lo estoy. Pero los chicos de Estrella Dorada no lo estarán por mucho tiempo. Necesito que me lleves al pueblo ahora mismo.
HERNAN: ¿Te dieron el alta?
FABIAN: No. Es cierto. Primero necesito que me ayudes a escapar y luego me lleves a Estrella Dorada.
HERNAN: ¿Por qué? ¿Qué sucedió?
FABIAN: Hoy es el día en donde Los Ángeles Azules van a destruir el barrio.

MOMENTO MUSICAL

A unos cuantos kilómetros de Campo Azul, más bien en la Residencia 21, Damien se levantaba para un día más.




DAMIEN:
Podríamos irnos a casa ya
o tal vez nos podríamos quedar
por otro trago más.
Oh, sí.
Saca una botella más,
mandemos todo al diablo,
siéntate ya para un trago más.
Oh, sí.

DAMIEN:
Brindo por los dos,
por el amor,
por las veces
que todo se arruinó.
Brindo por vos.
Lleva la copa
porque los últimos días
la pasé bastante mal.
Así que pongámonos difíciles
y deseemos a todos lo mejor.
Brindemos por nosotros.
Brindemos por nosotros.

DAMIEN:
Hasta ahora estuvimos juntos
y renunciamos a nuestros sueños.
Brindemos porque las cosas mejoraron.
Y todo podría cambiar tan fácil
y todos estos años pasar más rápidos
pero nada dura para siempre.

DAMIEN:
Brindo por los dos,
por el amor,
por las veces
que todo se arruinó.
Brindo por vos.
Lleva la copa
porque los últimos días
la pasé bastante mal.
Así que pongámonos difíciles
y mandemos a todos a la mierda.
Brindemos por nosotros.
Brindemos por nosotros.

DAMIEN:
Por los extraños que besamos,
por los que extrañamos,
por los errores más grandes
que igual no cambiaríamos.
Brindemos porque estamos terminando
sin que eso nos rompa.
Brindemos por lo que vendrá.

DAMIEN:
Brindemos por los dos.
Brindemos por los dos.

DAMIEN:
Brindo por los dos,
por el amor,
por las veces
que todo se arruinó.
Brindo por vos.
Lleva la copa
porque los últimos días
la pasé bastante mal.
Así que pongámonos difíciles
y mandemos a todos a la mierda.
Brindemos por nosotros.
Brindemos por nosotros.

GRUPO

Damien, Celina, Irupé y Fabricio se reunieron alrededor del recién llegado. Al escuchar la primera frase, los cuatro cayeron en cuenta que aquello era el final.

IRUPE: No podemos enfrentarnos a los Ángeles Azules.
FABIAN: Definitivamente no pueden.
IRUPE: Gracias. Un poco de apoyo tampoco hubiera sido malo.
FABIAN: Verán, cuando estuve en el Limbo, pude entender el tiempo. Un mecanismo simple pero realmente muy complejo. He ido al futuro y he comprendido que el destino de este lugar era ser demolido. Y ustedes perecerían en el acto. Roger los atraparía y les daría muerte.
FABRICIO: Pero ahora que nos advertiste, podemos evitar la confrontación. Nosotros nos mantendremos con vida.
FABIAN: Esa sería una opción. Y de hecho, después de esta conversación, así lo hicieron.

Los cuatro jóvenes intercambiaron una mirada confusa entre sí.

DAMIEN: Significa que esta charla ya la tuvimos.

Fabián asintió, un poco angustiado.

FABIAN: En uno de los desenlaces, ustedes se marchaban antes del ataque. Cada uno vivía su vida independiente. Enfrentaban diferentes demonios.
CELINA: ¿Por qué no lo podemos hacer?
FABIAN: Porque es muy alto el costo.
DAMIEN: ¿Qué sucedía en la línea original de tiempo?
FABIAN: Originalmente, el barrio era atacado por Los Angeles Azules. Virginia y yo estábamos en Campo Azul. No sabríamos si ustedes sobrevivieron o no, pero nos encontraríamos a una Estrella Dorada destruida y tomada por la magia oscura. En ese trayecto de supervivencia, nos encontraríamos con la Celina del pasado.

Celina se tuvo que sentar de la impresión.

CELINA: Un momento, ¿eso significa que tú eres el Caballero Blanco?
FABIAN: Sí.
CELINA: ¡Siempre pensé que era Alejandro! Ahora entiendo por qué no funcionó lo nuestro.

Nadie le respondió.

IRUPE: Pero en qué momento cambiaron las cosas. ¿Por qué de repente ahora sabes todo esto?
FABIAN: Virginia lo hizo. Ella cambió cuando dejó que Ignacio me obligara a acuchillarme.
IRUPE: Creo que es mejor si no analizamos la oración que acabas de decir.
FABRICIO: Entonces, ¿cuál es tu propuesta? ¿Cómo evitamos morir?

Fabián se tomó el tiempo para comentar lo que tenía en la cabeza.

FABIAN: Evitar que Zack sea liberado.

Ninguno de los cuatro comprendió.

IRUPE: Necesitamos una traducción a ese plan.
FABIAN: Zack es un hechicero con muchos años, aunque no lo aparente.
IRUPE: Los aparenta.
FABIAN: Los chicos del Campamento lo liberaron hace tres años, desatando lo que conocemos hoy en día como el Mundo Mágico. Para salvar sus vidas y la de los chicos del Campamento, lo único que puedo hacer es volver el tiempo atrás y evitar que lo rescaten.
CELINA: Pero hacer una cosa así nos dejaría sin magia.
IRUPE: Y sin un Edgar que venga a vivir a Estrella Dorada, no tendríamos este barrio.
FABRICIO: Y no seríamos amigos.

Fabián asintió, con el rostro marcado por un dejo de tristeza.

FABIAN: Tienen hasta medianoche para resolver lo que deseen. Después, la historia va a cambiar para siempre.
DAMIEN: ¿Qué va a suceder? ¿Acaso no vamos a recordar nada?
FABIAN: Son personas mágicas, Damien. Algo siempre van a recordar.

CELINA

Julio, el cantante con el que había tenido la cita, la miraba con confusión en aquel restaurante mientras Celina lloraba escandalosamente.

CELINA: ¡Es tan injusto que esto se termine! Apenas había alcanzado mis poderes. Tenía tantas cosas por hacer, tantas cosas por aprender. Nunca alcancé a vestirme de monja, que era mi único anhelo.
JULIO: Celina, no tengo idea de lo que me estás hablando. ¿Por qué estás llorando así?
CELINA: ¿Qué sentido tiene explicártelo, Julio? Después de medianoche, esta charla no tendría lugar.
JULIO: Entonces, ¿simplemente quieres pasarte la noche llorando?
CELINA: Hasta cerca de medianoche, al menos. Después debo ir a la entrada del barrio porque debemos defenderlo de unos Àngeles endemoniados que vienen a destruirlo. Es que no se sabe si el conjuro del tiempo que hará Fabián realmente funcionará. Es toda una incertidumbre.

Julio no respondió. Se levantó de la mesa y se fue.
Celina continuó llorando.

DAMIEN

Damien y Franco están hablando en la casa de éste último.

FRANCO: Así que todo va a cambiar a partir de medianoche.
DAMIEN: Sí. Si el plan de Fabián sale bien, todo será diferente.

Franco se tomó unos minutos en analizar la posibilidad.

FRANCO: A ti te hubiera conocido de todas maneras.
DAMIEN: Sí, aunque me empezaste a caer mejor en estos días.
FRANCO: En mi defensa, te podría decir que si Edgar nunca hubiera venido a Estrella Dorada, mi padre no hubiera hecho tratos con él. Yo jamás hubiera investigado ni lo hubiera mandado a la cárcel. Por lo que simplemente sería el chico de la limpieza en el Canal.

Damien se encogió de hombros.

DAMIEN: Me gustaba el chico de la limpieza.

Sonrieron.

FRANCO: Hubiera sido divertido si las cosas seguían, ¿no?
DAMIEN: Sí. Pero el final de esta historia no significa que la vida no pueda seguir siendo divertida. Sólo será... diferente.
FRANCO: Entonces, si a partir de medianoche todo volverá a foja cero...

Se acercó a Damien y le dio un beso en los labios.
Se miraron y volvieron a sonreír.

DAMIEN: Un clásico de los finales.

IRUPE

Irupé le dio un beso en los labios a Edgar, aunque él no supiera que era una despedida.

EDGAR: Apareció Pablo. Dijo que volveríamos a la búsqueda de mi hijo.
IRUPE: Oh, Edgar...
EDGAR: ¿Qué sucede?
IRUPE: Nada. Es encantador hablar con alguien que tiene planes, como si la vida siguiera igual.
EDGAR: No entiendo a qué te refieres.
IRUPE: Es increíble tener la posibilidad de volver el tiempo atrás y hacer todo de nuevo. Es una oportunidad que pocos tienen.
EDGAR: ¿Por qué querrías volver el tiempo atrás? ¿Acaso no te gustan como están las cosas ahora?

Irupé sonrió antes de marcharse.

IRUPE: Las cosas estaban bien. Hasta que ya no lo estuvieron.

GRUPO

Damien, Irupé, Celina y Fabricio se reunieron unos minutos antes de medianoche en el portal de entrada del barrio.

CELINA: No puedo creer que todo esto se termine.
IRUPE: Yo no puedo creer que estemos de escudos del barrio esperando un ejército. Todos entienden que si el plan de Fabián sale mal, vamos a morir, ¿no?
FABRICIO: Yo no puedo creer que todos ustedes tuvieron una escena de despedida y yo simplemente aparecí para decir algún que otro diálogo chistoso.
CELINA: ¿Eso es lo que te indigna? Yo terminé mi escena llorando y Damien terminó teniendo sexo. ¡¿Qué clase de justicia es esa?!
DAMIEN: Los finales casi nunca son justos.

Miraron hacia el cielo cuando divisaron que un grupo de aves gigantes se dirigían hacia ellos.

IRUPE: Realmente espero que lo de Fabián funcione, porque hubiera preferido huir que estar aquí.

Los chicos se pusieron en guardia.

DAMIEN: De todos modos, tenemos poderes, atacaremos si es necesario.

Las aves se acercaban cada vez más.
De repente, el cielo comienza a ponerse claro y todo alrededor comienza a desvanecerse.

CELINA: Lo que hizo mi Caballero Blanco funcionó.
IRUPE: Gracias a Dios.
FABRICIO: Ojalá que en la otra vida volvamos a ser amigos.
DAMIEN: Señores, ha sido un placer.

Y entonces todo se volvió blanco.

MOMENTO MUSICAL

Y mientras todo se va distorsionando, todo el alegre elenco de esta historia, aparece para el gran final.



CELINA:
Dije "recuerda el momento
en el fondo de tu mente".
FABIAN:
Cuando temblamos de nervios
y la multitud se volvió loca.
LUCILA:
Eramos reyes y reinas.
Nuestros nombres decían.
ALEJANDRO:
La noche que bailaste
sabiendo que nuestras vidas
ya no serían las mismas.

SANTIAGO:
Cabeza en alta como un héroe
en una página de la historia.
ALVARO:
Era el final de una década.
Pero el comienzo de una era.

FERNANDO:
¡Larga vida!
A las barreras que destruimos.
GUILLERMINA:
Las luces del reino brillaban
sólo para nosotros.
HERNAN:
Yo gritaba: ¡larga vida!
A toda la magia que hicimos...
WILFREDO:
Y aleja a todos esos falsos
que un día seremos recordamos.

IRUPE:
Me dije "recuerda este sentimiento"
mientras veía las fotos.
PAOLA:
De todos los años que estuvimos
apartados, deseando ésto.
EDGAR:
Somos los reyes y reinas.
PABLO:
Cambiaste tu gorra por una corona.
JAIME:
Cuando nos dieron los trofeos
y los alzamos para nuestro pueblo.
IGNACIO:
Y los cínicos se indignaron
diciendo "esto es absurdo".
JOSEPH:
Porque una banda de ladrones
con jean rotos llegaron a dominar el mundo.

GERMAN:
¡Larga vida!
A las barreras que destruimos.
VIRGINIA:
Las luces del reino brillaban
sólo para nosotros.
CELINA:
Yo gritaba: ¡larga vida!
A toda la magia que hicimos
y dile a todos esos falsos
que ya no tengo miedo.
DAMIEN:
Larga vida
a todas las montañas que movimos.
Me divertí como nunca
matando dragones contigo.
FABRICIO:
Yo gritaba: ¡larga vida!
A esa mirada en tu cara.
Y aleja a todos esos falsos
que un día seremos recordados.

FRANCO:
Sontente
dando vueltas.
PEDRO:
El confeti
cae el piso.
LULU:
Puede que estos recuerdos
amortiguen nuestra caída.

IRUPE:
Si puedes tomarte un momento
sólo prométeme ésto...
CELINA:
Que te quedarás a mi lado
pero si Dios no lo quiere
y el destino interviene...
DAMIEN:
Y debemos despedirnos,
si tienes hijos algún día
cuando me veas en las fotos
¡por favor, diles quien soy!
ZACK:
Diles cuando la multitud enloqueció.
BLANCA:
Diles que espero que ellos brillen también.

DAMIEN:
¡Larga vida!
A los muros que derrumbamos.
Pasé el mejor rato de mi vida... ¡con vos!
IRUPE:
¡Larga, larga vida!
A las barreras que destruimos.
CELINA:
Las luces del reino brillaban
sólo para nosotros.
FABRICIO:
Yo gritaba: ¡larga vida!
A toda la magia que hicimos
y dile a todos esos falsos
que ya no tengo miedo.
DAMIEN:
Cantando: ¡Larga vida
a todas las montañas que movimos!
Me divertí como nunca
matando dragones contigo.
CELINA:
Yo gritaba: ¡larga vida!
A esa mirada en tu cara.
TODOS:
Y aleja a todos esos falsos
que un día... seremos recordados.

UN AÑO DESPUES

El joven bajó al subsuelo con una linterna.
Tenía los golpes que había recibido por un espantapájaros viviente pero lo había derrotado.
Sin embargo, no pudo evitar sorprenderse por lo que custodiaba.
Era una celda.
Dentro, había un hombre atrapado. Parecía que tenía mil años.
El joven se asustó al verlo.

ZACK: No te asustes, no te haré daño. Sólo quiero agradecerte por haber abierto esta celda. Estuve tanto tiempo encerrado aquí. Gracias, amigo.

Le dio un beso en los labios, provocando una reacción automática.
Zack volvió a recuperar su juventud y el joven que lo había rescatado pasó a tener cien años.
Zack salió a la superficie y respiró la tranquilidad de la noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario